Africor Lugo organizó el martes 12 de abril una charla para hablar con los ganaderos de la provincia del papel que van a desempeñar las organizaciones de productores y las interprofesionales en los nuevos contratos homologados obligatorios en el sector lácteo, previsiblemente aplicables a partir de septiembre. El director del Departamento de Ganadería de Cooperativas Agro-alimentarias, Fernando de Antonio, hizo un repaso de los aspectos más importantes del proceso gestado durante más de un año para sacar adelante la normativa con la que se quiere mejorar la capacidad de negociación de productores e industrias.
En la actualidad, la entrada en vigor de esta contratación está a la espera de la publicación de la normativa europea que le dará respuesta a cuestiones que quedaron pendientes en España. Una vez que salga el reglamento comunitario, previsto para septiembre de este año, aquí toda la leche cruda se venderá bajo contrato. Mientras, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino aprobó el 1 de abril el Real Decreto por el que regula el papel de las organizaciones de productores de leche en la negociación de estos contratos, una potestad que es nueva en el sector lácteo pero que ya funciona en otros sectores, como el de ganado caprino. El Real Decreto estipula además las competencias de las interprofesionales lácteas.
Para De Antonio, la situación “no es la que queríamos, pero vamos a trabajar para que funcione lo mejor posible”. Hubo apartados que quedaron fuera del texto definitivo del Real Decreto tras la intervención del Ministerio de Economía y de la Comisión Nacional de la Competencia. En su opinión, “per se el contrato es bueno, pero si no hay equilibrio entre los ganaderos y la industria, la tesitura será regular para los productores”.
Las organizaciones de productores podrán negociar en nombre de los ganaderos y tendrán como finalidades concentrar la oferta y llevar a cabo a comercialización, adecuar la producción a la demanda y optimizar los costes de producción, explicó. Entre los requisitos formales para agruparse como tal se establece un volumen mínimo de producción comercializable de 200.000 toneladas de leche. Para crear una organización de productores también se exigen 3 años de pertenencia a la misma, la demostración de que se disponen de medios humanos y materiales, tener personalidad jurídica, una relación de los DNI y de los códigos Rega de los ganaderos adscritos y la declaración de compromiso de adhesión de cada productor y su mandato para que la organización negocie.
Desde Bruselas se anunció que no se van a conceder ayudas económicas para la constitución de estas organizaciones, dando en su lugar el visto bueno para que sean financiadas a través de los planes de desarrollo rural de las comunidades autónomas.
Los contratos homologados serán obligatorios para todas las transacciones de leche cruda; es decir, cuando se le venda a un comprador autorizado comercializador, a un comprador autorizado transformador y a un operador logístico y también cuando la venta se la haga un comercializador a un transformador, a un operador logístico o a la industria. Incluirán el precio de la leche, el calendario de recogida y de entrega y la duración del contrato, que será como mínimo de un año.
Según aclaró Fernando de Antonio, no existe la posibilidad de establecer un precio mínimo de la leche, por lo que las interprofesionales, en este caso la Organización Interprofesional Láctea (INLAC), se limitarán en este sentido a ofrecer información útil para fijar las condiciones económicas con la industria, como por ejemplo la tendencia de los precios, calculada por sistemas de indexación, como hacen en Francia, y con modelos de referencia, como en Holanda. La INLAC será además la que recoja y custodie los contratos y la que se encargue de los arbitrajes si se producen incumplimientos de contrato; no obstante, esta actuación conciliadora no estará reconocida ni legitimada hasta la firma de un convenio con la Administración.
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