La nueva legislación sobre la protección de las especies carroñeras favorece a los ganaderos
El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino acaba de aprobar un real decreto con el que se da cumplimiento a las normativas europeas de protección de aves y hábitats -reglamento sobre subproductos animales no destinados a consumo humano que amplía las posibilidades de alimentación de las especies necrófagas de una forma más compatible con sus requerimientos ecológicos-. Con él se pretende asegurar la conservación de las rapaces carroñeras, algunas de ellas amenazadas como el quebrantahuesos, el buitre negro, el alimoche o el oso pardo, contribuyendo a mejorar su estado de conservación.
De este modo, las consejerías de Medio Ambiente, de acuerdo con las autoridades sanitarias de las diferentes comunidades autónomas, deberán delimitar y aprobar las obligatorias zonas de protección para la alimentación de las especies necrófagas, en las cuales, según la nueva normativa estatal, se podrá autorizar la alimentación de las especias carroñeras fuera de comederos o muladares.
En esas zonas se incluyen explotaciones ganaderas o cinegéticas no sometidas a aprovechamiento intensivo, en las que no sería necesario recoger los cadáveres siempre que se destinen a la alimentación de especies necrófagas y se cumpla una serie de requisitos técnicos –localización y requerimientos tróficos- y sanitarios –seguimiento sanitario y análisis de encefalopatías espongiformes transmisibles a determinados animales de las especies bovina, ovina y caprina. También se incluirán los espacios protegidos por la Red Natura 2000 y las áreas contempladas en los planes de recuperación de especies carroñeras amenazadas.
La nueva legislación supone una buena noticia para los ganaderos y las administraciones locales, que se ahorrarán los gastos asociados a la recogida y procesado de las reses muertas.
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