“Hay una gente muy preparada al frente de las explotaciones: es lo que quiero que vea el mundo urbano”
A mediados de febrero, atentos a las librerías. Sale Que non te aten, la nueva novela del rural gallego de Manuel Iglesias Turnes, editada por Xerais. Hablamos con el autor de sus claves.
_Tu primera novela, As rapazas de Xan, tuvo muy buena acogida. ¿Por eso pensaste en escribir un segundo libro también protagonizado por la gente del rural?
_Yo escribo sobre el rural porque es el mundo que conocí, donde me crié y donde desarrollé mi trayectoria profesional y quiero ponerlo en valor. Digamos que escribo para quien no tiene quien le escriba.
_Echabas de menos esta temática tan gallega en la literatura?
_La literatura gallega de ahora es muy urbana. Alguien tiene que hablar del rural en un país como Galicia, donde nuestro sector tiene muchísimo peso. Tenía que tener presencia en todo, de hecho, porque lo que nos queda de país está en el rural. Las ciudades se están pareciendo cada vez más entre ellas, en el aspecto, en la lengua… pero el rural sigue siendo la cultura de Galicia.
_Que non te aten está ambientada en una explotación láctea actual en la que conviven varias generaciones…
_Retrato una aldea en la que hay dos explotaciones muy muy modernas, una con más protagonismo, y tres generaciones de una misma familia. Lo hice como en As rapazas de Xan, con mucho cariño. Trato de poner en valor el rural que tenemos hoy, avanzado, de gente muy preparada.
_¿Es una historia real, autobiográfica quizás?
_No. As rapazas de Xan sí que fue sacada muy de dentro, de las entrañas, de todo lo que viví de niño. Esta está hecha para fuera, para entretener. Es muy actual, no sólo por las granjas sino por el comportamiento de los personajes, las redes sociales… Reflejo el mundo de ahora.
_¿Se sentirán identificados los jóvenes ganaderos que tomaron la decisión de quedarse en la granja familiar o que lo están valorando?
_Sí que se pueden sentir identificados, por ejemplo en el manejo del ganado. Son chicos que compiten en los concursos de Silleda y Gijón con las mejores vacas. Pero luego hay relaciones de amor, conflictos… que son comunes a cualquier estrato social. Tiene que identificarse todo el mundo con la historia. Los conflictos personales no van ligados a las profesiones.
_¿La documentación para escribirla provino de tu propia experiencia?
_Yo técnicamente no sabría crear un personaje como lo hacen los profesionales de la escritura pero llevo toda la vida tratando con la gente, gente con la que me encuentro de la que conozco desde los abuelos a los nietos, así que tengo mucha gente interiorizada, aunque no retrato a nadie en concreto. En el mundo de las vacas, el que tiene vocación, la tiene. Yo empecé con las vacas de pequeño, desde siempre. Te acaba enganchando y apasionando. Quiero que se vea lo profesional que es hoy la gente del sector.
_¿Notas muchas diferencias respeto del pasado?
_Hubo una generación, la mía, que empezó con 20 o 30 años en aquella asociación, Afriga, que consiguió que todo el mundo inseminase, que se supiera valorar una vaca sólo con verla, que se relacionaran los ganaderos de distintos puntos de Galicia… Aquella etapa tuvo su valor. Ahora hay una generación, también de gente de 20 y 30 años, con una preparación técnica asombrosa, con una dedicación extraordinaria, con un buen nivel de vida, que ya son empresarios, unos auténticos emprendedores. Hay una gente muy preparada al frente de las explotaciones: es lo que quiero que vea el mundo urbano.
_¿Por qué ese título, Que non te aten?
_Tiene mucho que ver con el libro. ¡Cuando se lea se sabrá a que se refiere! La novela tiene una pequeña “bomba” dentro y tiene que ver con eso. No puedo adelantar más…
_¿Se lee la revista Afriga en Agro da Presa?
_¡Sí, sí! Sale la revista Afriga, es fundamental en una escena muy simpática relacionada con un concurso. Cito a mucha gente que hace país. Quiero que quien lea la novela sepa que aquí hay un país que se llama Galicia.
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